Cosas a tener en cuenta: Permiso Internacional de Conducción


Una vez presentado nuestro Pegaso en sociedad, para domarlo hace falta algo más que valor, constancia y muuuucha gasolina: el permiso internacional de conducción, que es de lo que tratará este artículo.
Para empezar, el permiso internacional de conducción es algo que no resulta imprescindible si de conducir por los Estados Unidos se trata. Es un carnet creado para poder conducir en aquellos países que no sean miembros de la Unión Europea y que no hayan adoptado el modelo de permiso previsto en los Convenios de Ginebra o Viena, convenio que cuenta con Estados Unidos entre sus países anexionados. A pesar de todo, un considerable porcentaje de españoles que han viajado por Estados Unidos con un coche de alquiler recomiendan seriamente poseer este título internacional ante la ineptitud de ciertos organismos de policía de carretera como los State Troopers, que viene a ser la Guardia Civil al uso de aquellas tierras y los cuales pueden confundir tu carnet rosita españolísimo con el carnet de un college mexicano:

Power Rangers VI: La nueva generación

Son cosas a tener en cuenta a la hora de realizar un viaje de esta envergadura, pues el precio del mismo es de 9,40€ (compáralo con la de cientos de euros que tuviste que soltar entre matriculas, clases prácticas y exámenes en la maldita autoescuela). Total, lo que te están vendiendo no es un carnet en sí, sino una traducción del que ya tienes y que sangre, sudor y lágrimas te costó conseguir; y, más que un carnet al uso, es algo asi como un libro de familia, pues consta de 16 páginas y está traducido al alemán, inglés, francés, italiano, portugués, árabe y ruso, cual best-seller de ocasión. Junto con el libreto se expedirá un carnet con información adicional sobre el conductor, pero no se especifica si se puede llevar sin el libreto o hay que llevarlo todo encima porsiaca. Este tipo de permiso tiene una validez de un año y no es válido para conducir en el país que lo expide (en nuestro caso, sirve para recorrer la Ruta 66, pero no nos serviría de nada en la Ruta del Bakalao).
Para que te den el carnet para ponerte a los mandos de un coche tienes que llevar:
*Una solicitud cumplimentada en un impreso oficial que te facilitan en Tráfico.
*El DNI, Pasaporte o Tarjeta de Residencia en vigor.
* Una fotografía actual de 32x26 mm. en color.
En el supuesto especial que alguien no pueda ir en persona a solicitar y recoger su permiso, la persona que le representa (en nuestro caso, Charly en nombre de todos) deberá aportar el DNI original del sujeto o sujetos y la autorización del interesado para realizar el trámite (la cual también se puede conseguir en Tráfico).
El permiso que conseguiremos en el acto tendrá este aspecto:
Y no vale copiar los datos de la colega del ejemplo para ir a visitarla, que al final el artículo nos puede salir caro. Avisados quedáis.

Agradecidos y emocionados


Es un honor para los cinco recibir de la mano de Stultifer del blog No sin mi cámara el premio al blog del día correspondiente al lunes 21 de junio de 2010. Viendo la calidad de otros premiados, es todo un halago a la par que un motivo más para seguir escribiendo en este blog que, con poco más de tres meses de existencia, ha tenido muy buena acogida en la blogosfera y en la Red en general.


Gracias igualmente a todos los que nos visitáis a diario. Esto no ha hecho más que empezar.

Caminante, no hay camino... se hace camino al rodar


El sexto pasajero de la Ruta 66 se hizo esperar, pero -afortunadamente- a 52 días del viaje tuvimos noticias del purasangre a lomos del cual recorreremos la América profunda. Las dificultades que expusimos dos artículos atrás fueron salvadas con esfuerzo y elegancia, y los preparativos que quedan por atar con más de un mes de antelación podrían considerarse "secundarios" (y me quedo tan ancho cuando aún no tenemos el certificado de la ESTA ni el permiso de conducción internacional).
Cuando a uno le comentan la noticia de que va a recorrer la Ruta 66 a los mandos de un Cadillac, su reacción más natural suele ser quedarse ojiplático, soltar pausadamente un "¡Waaaaw!" y reproducirse mentalmente el Born to be wild de Steppenwolf mientras que por tu cabeza sólo aparece una imagen:
Así, tal cual, con la colega incluida, todo encaja. Pero, para bien o para mal, los felices años 60 americanos ya pasaron a la historia y adquirir modelos como éste (el coche, no la colega) en alquiler es prácticamente una utopía. Un viejo conocido me dijo que había una empresa que se encargaba de ello, podías adquirir fácilmente un Chevy del 58 o un Pontiac Firebird por poner un par de ejemplos. Tras seis meses de constante búsqueda por Internet, puedo confirmar que todo eso es una leyenda urbana. Resumiendo, que nuestro Pegaso es de raza Cadillac, sí, todo un señor Cadillac DTS que nos ha costado lo suyo, pero viajes así requieren de una bicha que sea espaciosa y que no nos deje tirados a las primeras de cambio. Y oye, que un dulce nunca amarga:
Este magnífico ejemplar fue adquirido en el rancho de ealquilerdecoches, para nosotros la mejor opción a tener en cuenta a la hora de alquilar un coche, sea en España o en el extranjero. No se trata de una compañía de alquiler de vehículos, sino de un buscador semejante a los que existen de vuelos, pero para coches. De esta manera podremos elegir un coche acorde a nuestras necesidades y siempre con la compañía que ofrezca esas características requeridas al mejor precios, ya sea Avis, Hertz, International, Alamo, Dollar, etc.
Nuestra máquina incluía un paquete premium con un tanque de gasolina lleno, kilometraje ilimitado y el seguro de todos los conductores mayores de 25 años. El problema es que Chusy y Charly son los benjamines del grupo, con 22 otoños y 23 primaveras respectivamente; el resto damos la talla, por así decirlo. En la atención telefónica al cliente (otra de las ventajas de ealquilerdecoches, un trato bastante bueno y teléfono gratuito: 900 801 596) nos informaron de que el seguro de los conductores menores de 25 años costaba 60 € al día por cabeza, es decir, 120 € al día por los yogurines, es decir, más de 2.700 € por la broma. Se sobreentiende que no íbamos a pagar semejante pastizal por incluirlos en el seguro, y tampoco pensamos chuparnos los más de 7.000 kms. que hemos calculado entre tres personas, así que -niños, no hagáis esto en casa- optaremos por la vía "menos legal", jugándonosla por completo al no asegurar a Chusy y Charly en el pack. Claro, que peor sería adjuntar documentación falsificada, así que nuestras conciencias respiran tranquilas dentro de lo que cabe. De lo que nos puede pasar por Estados Unidos en caso de que pillen a los dos susodichos sin seguro al volante o en caso de que provoquen un accidente no nos han comentado nada en la empresa por falta de información, pero muy mal se tendrían que poner las cosas para que la multa o infracción costara más de 2.700 € o nos costara acabar entre rejas. Una vez más, de perdidos al río.

[Nota de noviembre #2010: Los Router Boys se retractan acerca de la información vertida sobre ealquilerdecoches a la hora de alquilar un vehículo para viajar, ya sea en Estados Unidos o en otro país. Al tratarse de una agencia intermediaria, pueden estar vendiendo seguros que luego no tienen validez alguna al llegar al país de destino. En nuestro caso, adquirimos un paquete premium en el que estábamos asegurados los conductores mayores de 25 años, pero de ello no decía nada el contrato en Estados Unidos. Un pequeño accidente en el que se ralló la puerta del conductor y la chapa por encima de la rueda delantera izquierda nos supuso un montante de 1.610 dólares porque no valía para nada el seguro adquirido con ealquilerdecoches y únicamente estaba asegurado John cuando fue Bola quien tuvo el incidente. Es por ello que recomendamos seriamente no hacer caso de las empresas intermediarias por muy buenas ofertas que ofrezcan y entrar en contacto directo con las compañías internacionales de alquiler o alquilarlo una vez se esté en el destino. Que no os engañen como esta empresa hizo con nosotros.]

Para los fans de la Ruta 66

Quizás sea la última persona en enterarme de todo. Por poner un ejemplo, dos días después del incendio del Windsor, paseando por Cuatro Caminos, comprobé sin poder creérmelo el esqueleto del edificio en ruinas. Cuando hice unas cuantas fotos y las mandé por MMS a mis más allegados, sus respuestas fueron prácticamente iguales: Que era un cachondo, que eso ya había pasado el sábado y que dejara de gastarme el dinero, que los mensajes con fotos salían muy caros.
Tal vez sea una cualidad innata, pero es algo que me pasa con los conciertos y las cosas que me gustan: cuando me entero de que tal grupo toca en mi ciudad o que tal día sale gratis ir al cine, ya se ha pasado y no puedo hacer nada al respecto. Por eso, cuando vi que muchos visitantes acababan en este blog tras buscar en Google reloj route 66 el mundo, decidí ver qué era lo que estaban buscando realmente. Tras mirar en unas cuantas páginas descubrí que el diario El Mundo había sacado una colección de relojes y el primero de ellos está dedicado a la Ruta 66.


Yo, genio y figura hasta la sepultura, descubrí esta promoción el fin de semana pasado, cuando la entrega de este reloj data del domingo 30 de mayo. Por suerte, los kioskos y papelerías pueden pedir posteriormente a las editoriales más ejemplares si han tenido una demanda superior a la esperada; de esa manera pude conseguir las trece tazas de los Beatles que vendían con El País en un sólo domingo y así he conseguido mi reloj de la Ruta 66.
Siempre suele pasar que la publicidad suele presentar el producto más bonito de lo que es, pero -sorprendentemente- en este caso es justo lo contrario, pues el reloj tenía una pinta de ser bastante malo, un reloj de ida y vuelta, pero es bastante mejor de lo que parece, y por 5,95€ ofrece una muy buena relación calidad-precio. Todos estos relojes han sido diseñados por Seiko, aunque el movimiento de los mismos no pertenece a la casa. Personalmente, y sin entender de relojes, lo recomiendo.

Que no cunda el pánico


Los dos últimos meses han supuesto una inactividad dentro del grupo que ha ido haciendo mella en nuestra economía por no coger las cosas en su momento, aflorando los nervios entre los componentes de los Router Boys. Y es que coordinarse entre cinco personas que llevan ritmos de vida distintos y con distancia de por medio no hace más que retrasar los plazos para conseguir nuestros objetivos más inmediatos, aquellos que tenemos que tener resueltos antes de pisar suelo americano, esto es:

- Coger el vuelo Los Ángeles - Nueva York
- Alquilar el coche
- Reservar los hoteles de los primeros días en Nueva York y la última noche en Los Ángeles...

... y un largo etcétera que iremos poniendo en este blog a su tiempo. Los contratiempos han sido constantes y han ido enlazando unos con otros en el tiempo: John se retrasaba en los pagos comunes, Luke y Bola tenían que esperar un mes para poder sacarse el pasaporte, Charly se quedaba sin fondos en su tarjeta de crédito y no podíamos comprar nada, Chusy se olvidaba el pasaporte en la distancia y no podíamos coger el vuelo, que iba subiendo de precio a medida que pasaban los días... muchas cosas por atar y tan sólo quedaban dos meses para emprender el desafío.
Por suerte, todo se ha ido arreglando progresivamente: John saldó su deuda con Charly, Luke y Bola adquirieron su pasaporte, Chusy volvió a su hogar donde le esperaba el suyo, y Charly contó nuevamente a principios de mes con el aguinaldo de la tita Visa Oro.
Tras la tormenta, parece ser que la calma hace acto de presencia. En breve os presentaremos a nuestro Pegaso, a lomos del cual recorreremos la geografía estadounidense de cabo a rabo. Y, proximamente, nuevas adquisiciones.


Ahora también somos móviles (porque no nos quedamos quietos, vaya)


Porque en verano hace mucho calor y no apetece quedarse en casa, porque resulta un verdadero tostón llevarse el ordenador portátil a todos los sitios, porque el móvil es más cómodo y cada vez son más las personas que tienen Internet en su teléfono, porque la tecnología avanza y porque este blog nos seguirá allá donde vayamos, también sacamos la versión móvil de Ruta 66: El blog.
Es un servicio que ofrece la página web de Andanza para "movilizar" tu blog y hacerlo accesible desde los terminales con tecnología 3G. Porque este es, sin duda, el año de las conexiones móviles a Internet y nosotros no queremos quedarnos atrás.

Recuerda, Ruta 66: El blog desde tu terminal móvil en http://m.andanza.com/ruta66blog

WTF is Route 66?

Viendo las fotos de ese lunes tan atípico en el que fuimos al cine y acabamos a las dos de la mañana en el Hard Pool teniendo que trabajar al día siguiente, puedo fijar en un 13 de julio de 2009 el día en el que nos propusimos hacer la Ruta 66. Y es que un bar tan americano -con su niebla en el ambiente, sus mujeres de más de treinta que quitan el hipo, sus mesas de billar iluminadas con sus lamparitas y sus Budweiser bien frías- bien servía como rincón de inspiración para una idea tan brillante. Pero no todo surgió así, de repente y sin venir a cuento. Realmente surgió mirando en las paredes fotos sobre los usos y costumbres americanas. Ante el verano más caluroso -y tedioso para nosotros- de los dos últimos siglos, yo propuse la revancha al verano siguiente con un viaje fuera de lo habitual, lejos de las visitas de fin de semana a la típica capital europea o las noches de chiringuito en la madrileña playa de Benidorm.
Vale, pero ¿Qué es eso de la Ruta 66?
La pregunta que me hizo Charly me extrañó en un principio, completamente convencido como estaba de que la histórica 66 era tan conocida como la Torre Eiffel como mínimo, pero es una pregunta que me ha venido repitiendo un número considerable de conocidos en los últimos nueve meses cuando les comentaba los estrambóticos planes que tenía para mi primer verano en condiciones de los últimos años. Ante mi escueta respuesta en la que explicaba las características de la aventura, la respuesta de la gente iba desde una mayúscula sorpresa hasta un simple Ah, pues mola la cosa.
Decidido a aclarar las dudas de todo aquel que se pregunte qué es la Ruta 66, hago un pequeño resumen de lo vertido en la Wikipedia, esa enciclopedia tan fiable que mis colegas periodistas me tirarían a la cabeza si existiera en formato tomo (a fin de cuentas, es la entrada con más información que he encontrado en la red y, por lo general, no se han ido por la tangente en el tratamiento del tema):

La U.S. 66 se estableció el 11 de noviembre de 1926. Originalmente discurría desde Chicago (Illinois), a través Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California, hasta finalizar en Los Ángeles con un recorrido total de 2,448 millas3 (3,939 km). La Ruta 66 fue el principal itinerario de los emigrantes que iban al oeste, y sostuvo la economía de las zonas que la carretera atravesaba. La gente que prosperó durante la creciente popularidad de la carretera fue la que años más tarde luchó por mantenerla viva cuando empezó a construirse la nueva "Red de Autopistas Interestatales de Estados Unidos".
La Ruta 66 fue descatalogada el 27 de junio de 1985 después de decidirse que la carretera ya no era relevante y haber sido reemplazada por la nueva red de autopistas. Partes de la carretera que discurre a través de Illinois, Nuevo México y Arizona han sido señalizadas con letreros de Historic Route 66 y ha vuelto a aparecer en los mapas de carreteras de esta forma.
Promovida en 1923 por Cyrus Avery, natural de Oklahoma, fue firme en que dicha carretera debería tener un número redondo que la identificara y para ello propuso el 60, pero finalmente se decantó por el número "66" porque pensaba que dos números iguales serían fáciles de recordar. Después de que la nueva red de carreteras federales fuera oficialmente creada, Avery abogó por la creación de la U.S. Highway 66 Association para que se completara la pavimentación de la carretera en su totalidad, así como promover el uso de la misma.
El tráfico creció en la carretera debido al amplio territorio que cubría. Esta carretera sirvió de camino a muchas familias granjeras para trabajar en la agricultura en California. La Ruta 66 se convirtió en la principal ruta de viaje para esa gente y durante la Gran Depresión alivió a las poblaciones localizadas a lo largo de la carretera. La Ruta 66 pasaba a través de numerosas ciudades pequeñas y ayudó a posibilitar el auge de negocios. Debido a los esfuerzos de la U.S. Highway 66 Association, la Ruta 66 se convirtió en la primera carretera completamente pavimentada en 1938.
Durante la Segunda Guerra Mundial hubo más emigración hacia el oeste debido a las industrias bélicas en California. La Ruta 66 se convirtió en uno de los principales itinerarios y sirvió para transportar el material militar. En los cincuenta, la Ruta 66 se convirtió en la principal carretera para los veraneantes con destino a Los Ángeles. Este elevado incremento del turismo hizo prosperar rápidamente todo tipo de atracciones a lo largo de la carretera. Cambios como éstos en el paisaje reafirmaron la reputación de la Ruta 66 como el microcosmos de la cultura de la Angloamérica forjada a través del automóvil.
El principio del final de la Ruta 66 vino en 1956 con la firma de la Interstate Highway Act (Ley de Autopistas Interestatales) por el presidente Eisenhower, que imaginó un sistema de carreteras similar al europeo, en el cual fuera posible viajar a gran velocidad por todo el país sin paradas y movilizar tropas en caso de una emergencia nacional.
Cuando la carretera fue descatalogada, tramos de la misma fueron utilizados de diversas maneras. Dentro de muchas ciudades, la ruta se convirtió en una business loop (trazado urbano alternativo con negocios asentados) de la autopista interestatal. Algunos tramos se convirtieron en carreteras estatales, carreteras locales, caminos privados o fueron abandonados. Actualmente no es posible recorrer la Ruta 66 de manera ininterrumpida en todo su trazado. Algunos tramos todavía están bien conservados.
En 1990 se fundaron de manera independiente las Asociaciones de la Route 66 en Arizona y Missouri. Otros grupos de otros estados de la Ruta 66 les siguieron.

Gracias a asociaciones de este tipo, la Ruta 66 no ha sido nunca abandonada por completo. El sueño de muchas personas aún sigue en pie, la aventura continúa.

El uso de los husos


Recuerdo cuando, a mis 23 años, estuve un verano en Cambridge estudiando inglés. Aunque no era la primera vez que viajaba al extranjero, era la primera vez que cambiaba de huso horario. Para controlar la hora de España y de Inglaterra a la vez por si tenía que llamar por teléfono a la familia y demás, tuve la brillante idea de llevar dos relojes de pulsera, cada uno con la hora de un país. Total, un gesto de lo más ridículo cuando para calcular la hora de España solamente tenía que sumar una hora a la que marcaban los relojes allí. La tontería me duró dos días, pudo conmigo que la gente mirara mi muñeca y se quedara extrañada. Más que la necesidad de estar en conexión con la península, me hacía ilusión el hecho de vivir con un huso y unas costumbres distintos a los que estaba acostumbrado.

Tres veranos después, la cosa se complica, porque Inglaterra es un Micro Machine de sociedad anglosajona al lado de Estados Unidos, país tan grande que tiene seis husos horarios distintos si contamos con los de Alaska y Hawai. Se reparten en zonas longitudinales respetando el contorno de los estados, y nosotros durante el viaje compartiremos hasta cuatro de esos husos:

- En Nueva York tendremos que poner en hora los relojes acorde al EST (Eastern Standard Time), que son 6 horas menos que en Madrid.

- Poco antes de llegar a Chicago nos situaremos en la franja del CST (Central Standard Time), como en Canarias: una hora menos.

- Al entrar a Nuevo México, nuevo cambio de horario: el MST (Mountain Standard Time) es otra hora menos con respecto al anterior.

- Y el último cambio lo tendremos que hacer poco antes de llegar a Las Vegas, en el estado de Nevada: el PST (Pacific Standard Time), nuevamente otra hora menos.

El tema es que el estado de Arizona es tan peculiar que no tiene horario de verano, sino que permanece en horario de invierno y la hora de verano se aplica únicamente en las reservas indias de los navajos, que nos tendremos que enterar por dónde andan...

Resumiendo, un auténtico lío con el que tendremos que contar a la hora de planificar las etapas del viaje por los horarios de los negocios, las reservas y demás. Y para el que se lo haya preguntado: no, esta vez no pienso ir por los Estados Unidos haciendo el ridículo con cinco relojes en la muñeca y resto del brazo.


ESTA es la puerta a EEUU


Todos hemos oído hablar -cual si de leyenda urbana se tratase- de lo difícil que resulta entrar en territorio yankee y, sobre todo, de las curiosas preguntas a las que el viajero se ve sometido en los controles aeroportuarios. Bien, pues nosotros estamos ahora en ese proceso en el que, verdaderamente, nos hemos encontrado con cuestiones en las que cabe preguntarnos ¿Pero es que alguien realmente va a responder afirmativamente a estas preguntas? Claro, que siempre está el típico gracioso que confía en el humor que consumimos por estas tierras y cree que las autoridades estadounidenses se las gastan igual. El destino de esta gente no llegará más allá del control aeroportuario, pues el funcionario de aduanas de a pie no se anda con chiquitas, y al expulsarle ni siquiera gastará fuerzas en propinarle un buen puntapié, sino que estaremos hablando de una patadita sin importancia, así, como diciendo uno más que se vuelve a casa. Aunque nos puedan parecer preguntas de lo más ilógico, hay que ser sincero y racional a la hora de rellenar el cuestionario, atendiendo a que es posiblemente el país con más amenazas por parte del terrorismo islámico, terroristas acostumbrados a meterse en la boca del lobo visto lo visto la semana pasada en Times Square.

Hay que tener en cuenta esta solicitud, ya que, posiblemente, familiares o conocidos que hayan viajado con anterioridad a los Estados Unidos no os hayan advertido sobre esto al tratarse de una normativa vigente, aprobada el 20 de marzo de 2010. Este trámite debe hacerse con un mínimo de 72 horas (3 días) de antelación a la fecha de partida. Para rellenar la solicitud tienes que meterte en la página oficial de la ESTA (Electronic System for Travel Authorization). Esto sólo podrán hacerlo las personas que habiten en los países con los que Estados Unidos tiene formalizado el Programa de Exención de Visado a EEUU, programa del que los españoles nos podemos beneficiar (si no, la cosa estaría más chunga para hacer la Ruta 66). La solicitud no hay que enviarla a ninguna dirección de correo postal o electrónico, se tramita directamente en la web, y la confirmación de la autorización llega al correo electrónico del solicitante en un plazo máximo de 72 horas. Desde la página recomiendan imprimir la solicitud y llevarla plegada junto al pasaporte, incluso más allá del aeropuerto, durante toda la estancia en el país.

¿Qué pasa si te deniegan la solicitud? No está todo perdido, al igual que con la concesión no está todo ganado. Que seas elegible para viajar no quiere decir que seas admisible en Estados Unidos. Una vez llegado a la tierra prometida, el pasajero se verá sometido a un exhaustivo control por parte de un funcionario del servicio de control y fronteras que determinará si es admisible o inadmisible de entrar al país. De la misma manera, si la solicitud ha sido rechazada, el pasajero rechazado tiene que ir a la embajada de Estados Unidos por si hay que solicitar un visado para estos casos.

Alguna de las preguntas a responder a la hora de solicitar el visado:
A) ¿Padece usted una enfermedad contagiosa; un
desorden físico o menta
l; o es un consumidor o
adicto a una droga
? *


B) ¿Alguna vez ha sido arrestado o declarado culpable
por un delito o crimen que involucre depravación
moral o una violación respecto de una sustancia
controlada; o ha sido arrestado o declarado culpable
por dos o más delitos para los cuales la
sentencia total a encarcelamiento fue de cinco años
o más; o ha sido un traficante de sustancias
controladas; o está tratando de entrar para
participar en actividades criminales o inmorales?
*


C) ¿Alguna vez ha estado o está ahora involucrado
en espionaje o sabotaje; o en actividades terroristas:
o genocidio; o entre 1933 y 1945 estuvo involucrado,
de alguna manera, en persecuciones asociadas con
la Alemania Nazi o sus aliados?
*

D) ¿Pretende buscar trabajo en EE.UU.; o alguna
vez ha sido excluido y deportado; o ha sido
anteriormente retirado de Estados Unidos o ha
procurado o intentado procurar una visa o ingreso
a EE.UU. mediante fraude o falso testimonio?
*

E) ¿Alguna vez ha detenido, retenido o impedido la
custodia de un niño a un ciudadano estadounidense
que haya obtenido la custodia del niño?
*
F) ¿Alguna vez se le ha negado una visa a EE.UU.
o el ingreso a EE.UU. o se le ha cancelado una visa
a EE.UU.?

G) ¿Alguna vez ha hecho valer su inmunidad frente a una
acusación? *
Lo dicho, que ante cosas como ésta, que mucha gente se puede tomar a risa, nosotros recomendamos máxima seriedad y no andarse con bromas (vamos, a no ser que quieras ser repatriado tras pisar Estados Unidos, con lo caro que sale el billete a esas tierras). A la espera de nuestra respuesta, lo mejor es que nosotros...


Abstinencia



Hace unos días vi en la televisión la curiosa noticia de este chavalín que, con apenas seis años, comentaban que iba a mandar al muñeco de Michelín al paro gracias a la dieta que estaba siguiendo. Una inocente foto que le harían sus padres en una amena tarde de burger ha dado la vuelta al mundo a través de los medios de comunicación, que han cogido al pobre niño gordo para ilustrar sus noticias de obesidad infantil. Y no es que haya sido una o dos veces, sino que se le vio por primera vez en un diario turco en 2004 y, a partir de ahí, venga a cebarse con el crío: en Estados Unidos en 2005, en Italia en 2005, nuevamente en Italia en 2006, en México en 2007, en Reino Unido en 2008, en la India en 2009 y nosotros, para no quedarnos atrás, en 2010, aunque tal vez hayan visto el espacio que les dedicaron en Sé lo que hicísteis y han escogido otra víctima para ilustrar su noticia de obesidad infantil ¿Y el niño de la portada de Nirvana se quejaba de su aparición involuntaria? A este pobre gordito seis años después, en su sufrida preadolescencia, le deben estar dando collejas a diario en la escuela secundaria turca por haber permitido ser fotografiado mientras engullía un sanísimo Big Mac.Y luego dicen que los medios de comunicación tienen un impacto positivo en la sociedad de a pie.

Esta foto fue tomada en Turquía, pero perfectamente podría haber sido tomada en Estados Unidos. A nosotros nos aterra la idea de ser fotografiados por tierras americanas en una pose semejante a la de nuestro amigo y acabar saliendo en portadas de lo más variopintas, y es que estamos más que seguros de que en toda la Ruta 66 difícilmente vamos a poder escapar de la comida basura en nuestra dieta de a diario durante casi un mes. Es por ello que tenemos que prevenir antes de curar males mayores, por lo que desde el día de hoy, justo tres meses antes de nuestra partida, hasta el 31 de julio, nos vemos a privar de todos los placeres que nos ofrece la comida rápida. Pero lo que se dice toda toda: ni hamburguesas ni pizza ni kebab ni patatas fritas ni donuts y demás productos semejantes (que no llamo alimentos porque hacen de todo menos alimentar). Nos somos ni mucho menos asiduos a este tipo de establecimientos ni tenemos la Tarjeta Oro de Burger King por motivos de fidelidad, pero reconocemos que más de una vez han saciado nuestra hambre y salvado nuestra economía. Nadie se ha librado de tomarse un supermenú a precios proletarios, y ese mejunje secreto que le echan y al que se le han atribuido propiedades nutritivas nos ha hecho picar el anzuelo al menos una vez al mes. El día de hoy lo teníamos señalado en rojo en el calendario para celebrarlo con un desayuno-comida-merienda-cena basura ante lo que se aviene, pero las circunstancias de la vida han hecho que en el presente estemos trabajando los cuatro, por lo que se ha suspendido dicho festín. Son cosas que para otros hubiera supuesto todo un sacrificio, pero, por suerte, nosotros no pertenecemos a la generación Burger King y será una carencia sin importancia. Mientras que sólo sea abstinencia de comida basura...

¿Y si...?

Probablemente este 2010 será recordado a nivel social -entre otras cosas- por el año en el que erupcionó un volcán de nombre impronunciable donde Cristo perdió el móvil y Europa y América se quedaron a dos velas. La Madre Naturaleza (la madre que la parió) nos ha venido a recordar por enésima vez que, por mucha tecnología y avances científicos que tengamos en la actualidad, somos tan sumamente vulnerables que con un simple eructo suyo nos puede hacer temblar a todos si así lo desea.

Y claro, a uno le da por asomarse a la ventana desde Móstoles escuchando semejante accidente de la naturaleza y le entran los siete males al imaginar la magnitud de la nube viendo un cielo tan negro. Luego lo piensa y comprende que lo que está viendo es realmente la boina de Madrid que, por desgracia, cada vez se va extendiendo más acorde pasa el tiempo. No tardan en sucederse las noticias a través de Facebook: un colega de las prácticas ve cómo se esfuma con la nube su viaje de fin de semana a Londres, dos antiguos compañeros de la facultad están atrapados en Dinamarca sin saber cuándo van a volver, la novia de un amigo se queda sin su programa en intercambio en Alemania al suspenderse el mismo… vamos, un lío de tres mil pares de demonios que ha provocado la suspensión de más de 95.000 vuelos y una pérdidas multimillonarias sin precedentes en la historia de la aviación. Vamos, que Barajas parecía más el Rock in Río que un aeropuerto al uso, lleno hasta la bandera y la gente gritando al unísono.

Una semana después de la mascletá islandesa, las cosas parecen volver a la normalidad y las rutas aéreas funcionan casi al 100%. Un segundo volcán vecino amenaza con entrar en erupción y tal vez lo haga, o tal vez no, o tal vez vuelva a despertar en un futuro, próximo o lejano… Ante esta situación de pánico, desde el sillón de nuestras casas y frente al televisor, a nosotros nos asaltan las dudas ¿Y si pasa algo así en la mañana del 31 de julio? ¿Y si después de tantos preparativos e ilusión nos quedamos en tierra? ¿Y si la situación de emergencia se alarga y acabamos pasando las vacaciones de turismo en la T4? ¿Y si no volvemos a tener la posibilidad y disponibilidad conjunta de volver a hacer los Router Boys una aventura de semejantes características? ¿Y si…?


Colgados sobre ruedas


Aún recuerdo cuando, a principio de los 90, los canales privados se instalaron en mi casa. Hasta entonces, mi televisor Sharp 14" de 10 botones a la derecha de la pantalla, los tenía ocupados de esta manera: La 1, la 2, Telemadrid, la 1, la 2, Telemadrid, la 1, la 2, TeleMadrid, la 1. Es lo que tenía tener tantos botones y tan pocos canales, que uno prefería tenerlos sintonizados por si se estropeaba algún botón. Poco después aparecieron Antena 3 y Telecinco con cierto escepticismo por parte de la sociedad española ante lo “bueno” por conocer que se avecinaba. Veinte años después, y aceptando la novedad de otras dos privadas como son Cuatro y laSexta, de golpe y porrazo nos encasquetan otros veintipico canales de lo más variopinto (más en temática que en ideología) a través de la TDT. Ante ese aluvión de información y entretenimiento al que no está acostumbrado el sector del pueblo llano que no ha dispuesto nunca de una plataforma digital en su casa, surge un cacao mental que te atrofia las neuronas reservadas para pensar y uno prefiere seguir viendo los siete canales a los que está acostumbrado y cuya programación puede ver en la última página del 20minutos.

Me voy por los cerros de Úbeda y eso no siempre está bien, pero no sabía expresar con menos palabras que lo que echan en el resto de canales difícilmente lo sé ante la poca publicidad que se les otorga y la sensación de estar perdido que experimento cada vez que paso del canal quince de la parrilla. Por eso, cuando me enteré por Internet de que Neox estrenaba allá por diciembre del año pasado un road-documental acerca de la Ruta 66, me dije: Oye, pues puede estar bien, el sábado le echaré un vistazo. Llegó el sábado y se me pasó por completo. Al sábado siguiente, más de lo mismo, y así terminó el programa y no tuve noticias de esos tres colgados por tierras americanas.

Por suerte, pasado el tiempo lo colgaron en la web de Antena 3, cosa que no hicieron en un principio, así que me decidí a verlo. En cuanto a los personajes que emprenden la aventura, qué decir de ellos: Edu Soto, Canco Rodríguez e Iván Massagué. Hasta ahora no habían trabajado juntos, y la verdad es que han conectado a la perfección a juzgar por cómo se lo han pasado. He leído en algunos foros que se toman el viaje a cachondeo, que no hacen más que hacer el tonto y demás ¿se esperaba algo más de ellos? Para hacer un road-documental más serio cabría esperarse en la pantalla a José Antonio Labordeta y Miguel de la Quadra Salcedo, pero no sería lo mismo. Yo me he reído bastante, tienen sus puntos y han hecho el viaje para divertirse principalmente. Aparte, en la parte inferior de la pantalla aparecen continuamente mensajes informando de dónde se encuentran en ese momento e información relativa a la ciudad de turno, la carretera o las costumbres norteamericanas. Uno de los peros que encuentro yo al programa es que es demasiado corto. A un viaje como la Ruta 66 se le puede sacar muchísimo más jugo como para hacer algo más que cuatro programas de media hora, que es el producto final que han obtenido. Tal vez trabajando un poco más sobre todos los puntos que hay en la carretera hubieran tenido para, por lo menos, diez programas (¡que son 4.000 kilómetros, hombre!), e incluso podrían haber probado suerte en la cadena principal, Antena 3. Bajo mi punto de vista, habrían tenido una audiencia aceptable.

Nosotros, por nuestra parte, teníamos la idea de grabar todo lo que nos pasara en esta singular andanza y hacer una especie de documental de lo vivido antes de saber de la existencia de este programa. Si todo sale bien y somos consistentes, tiempo después de volver haremos nuestros pinitos con el Adobe Premiere y lo colgaremos todo en Ruta 66 TV, nuestro canal de TV en Internet –en pruebas de emisión hoy día-, aunque en esta vida nada es seguro al 100%, y nosotros somos caballeros de palabra y la damos únicamente cuando estamos seguros de cumplir lo prometido.

Cosas imprescindibles para llevar: Adaptador universal eléctrico


Vale que los estadounidenses y los españoles pertenezcamos a dos culturas completamente distintas y eso te enriquece personalmente, que es lo que mola de hacer un viaje a Chicago en vez de hacerlo a Alcobendas por poner un ejemplo, pero es que tienes que cambiar por completo tu forma de calcular las cosas en ABSOLUTAMENTE todos los campos de medición. A la hora de emprender el viaje no puedes pensar en kilómetros, sino en millas; para saber el tiempo que va a hacer no puede medirlo en grados Celsius, sino en Farenheit; cuando vayas a echar gasolina tendrás que saber cuántos litros son un galón; no hay metros, sino yardas, y así podría estar tres párrafos seguidos escribiendo sobre cosas a las que nos tendremos que acostumbrar durante el viaje. Quizás el cambio que más nos gusta es el del Euro al Dólar, por eso de que sigue ganando por goleada al cambio, aunque sea notablemente menos que hace un año o dos (1€ = 1,34$ a día de hoy) será un alivio para nuestros bolsillos.

Pero uno de los cambios que hay que tener en cuenta a la hora de viajar a los Estados Unidos es que los cabezales de los enchufes son completamente distintos a los que utilizamos en Europa occidental (exceptuando a los british, más raros y enrevesados aún si cabe). Por ello, si no queremos quedarnos fuera de onda en el móvil o sin poder recargar las baterías de la cámara digital y el PC entre otros artilugios tendremos que comprar un adaptador eléctrico universal. Existen adaptadores únicamente para las entradas de Norteamérica y ciertos países de Sudamérica, pero yo, personalmente, recomiendo adquirir este modelo por si surgen otros viajes por el mundo:
Su valor en ferreterías y tiendas de electrónica ronda entre los 11 y los 14 €, dependiendo del modelo que se adquiera, e incluye los cinco tipos de enchufes y las variantes adaptables que existen en todo el mundo:

Con un adaptador universal de este tipo y configurando los productos para el cambio de corriente (hay que tener en cuenta que en España la corriente eléctrica va a 220v-50hz, mientras que en Estados Unidos va a 120v-60hz) tendremos un problema resuelto que nos podría chafar varios puntos importantes del viaje de no tenerlo en cuenta. Las ganas que tengo de ver el típico enchufe en forma de carita...


Pasaporte a Dublín


Recuerdo cuando, allá en el verano de 2009 y en los primeros compases de nuestros preparativos, Charly y yo tuvimos que escoger quiénes serían los osados acompañantes que tendrían el privilegio de realizar esta mítica ruta con nosotros. Entre los primeros candidatos, todos ellos de nuestro entorno común, se encontraba Pika, el cual se autodescartó de inmediato al tener aerofobia. Lejos de no darle importancia, me dio bastante pena pensar en la cantidad de países que este tipo de personas no podrán ver en su vida, las culturas y costumbres que podrán consumir únicamente a través de Internet y demás medios de comunicación. Al rechazar la opción de ser sedado durante el vuelo grabó su nombre al ser el primer descarte de una lista de nombres que pudieron ser compañeros de aventuras y finalmente no lo serán.

Desde entonces hasta hace apenas un mes, todos los pasos dados en la organización de este viaje habían sido meras especulaciones. Tal vez haya sido en esa fecha que no sabría precisar de mediados de febrero cuando realmente vimos que esto iba en serio, que apostábamos todo a rojo y que ya no había marcha atrás. Lo primero que se reserva a la hora de hacer un viaje es el vuelo. Las agencias de viajes fueron descartadas en una tarde en la que recorrimos 8 negocios del centro de la ciudad y ninguno ofrecía un vuelo de ida y vuelta por debajo de los 800 €. Tras largas jornadas de comparar precios entre unos buscadores y otros mientras hacíamos quinielas sobre qué día nos saldría más barato pulsar el botón de reserva, finalmente una tarde de viernes, poco antes de marchar al bar a contar la buena nueva, un servidor finiquitó el primer escollo del camino. Charly puso la Visa Oro, el resto pusimos nuestra parte proporcional en metálico.

Con las vacaciones aseguradas por parte de los cinco durante el mes de agosto y con un plazo fijado en 25 días para hacer un viaje en condiciones, estuvimos buscando vuelos en una horquilla de plazos entre el 31 de julio y el 30 de agosto. Tras una ardua selección por parte de Luke de los mejores buscadores de la Red, conseguimos una oferta bastante buena teniendo en cuenta de estar en temporada altísima y que los precios están más altos que otros años. Los mejores buscadores de vuelos de la Red que hemos encontrado y que recomendamos personalmente son:

Terminal A, Vuelos Baratos, eDreams, Atrápalo, Rumbo, Expedia, Minube, Mirayvuela, Sky Scanner, Destinia, Viajar, MuchoViaje y Last Minute. A la hora de buscar un vuelo de alto coste, aconsejamos echar un vistazo en todos los buscadores, ya que algunos tienen acuerdos con unas compañías y no anuncian los vuelos de otras, por lo que el precio del vuelo más barato puede variar de manera notable entre un buscador y otro.

Por nuestra parte, sin hacer ascos a una escala que nos permitirá conocer el aeropuerto de Dublín en todo su esplendor, el viaje definitivo es el siguiente:

31 de Julio de 2010

Madrid – Dublín – Nueva York

Salida: Madrid a las 10:30 Llegada: Dublín a las 12:05

Salida: Dublín a las 17:00 Llegada: Nueva York a las 19:40

Compañía: Aer Lingus (Irlanda)


24 de Agosto de 2010

Nueva York – Dublín – Madrid

Salida: Nueva York a las 17:45 Llegada: Dublín a las 5:15 (día 25)

Salida: Dublín a las 6:20 Llegada: Madrid a las 9:55

Compañía: Aer Lingus

Total tarifa por persona + impuestos y cargos + seguro de viaje = 669’80 €

Una vez dado el primer paso, ya se empieza a otear el horizonte americano, todo parece más cercano y, a su vez, empiezan a surgir las prisas por tenerlo todo atado y bien atado. Quedan aún poco más de cuatro meses para partir y ayer saltaron las alarmas por parte de Charly y John en una reunión al advertir que nos podíamos quedar sin billetes para volar de Los Ángeles a Nueva York el día antes de nuestra partida si no los cogíamos ya. Claro, que en sus tiempos también advertían que el mileniarismo iba a llegar y mira en lo que se quedó la farsa…

Realidad vs. ficción: Literatura sobre la Ruta 66

Tenemos que reconocer que un porcentaje muy importante de la pasión por este viaje fue inculcado a través de los numerosos foros y blogs entorno a la Ruta 66 que inundan la Red, con lo que matamos dos pájaros de un tiro y despejamos la pregunta que la sociedad se hace a día de hoy: SÍ, Internet ha sido el precursor de la globalización a escala mundial y -bajo mi humilde punto de vista- tiene muchísimas más cosas buenas que malas. Estoy seguro de que sin la Wikipedia la mayoría tendría un nivel intelectual mucho más bajo, sin Facebook no habríamos vuelto a saber qué es de nuestros compañeros del cole (aunque alguno habría hecho mejor en no volver a aparecer), y sin Atrápalo un porcentaje muy importante de los españoles no habría salido de la comarca en la que reside en su **** vida.

Fue también gracias a Facebook que encontramos el que podríamos denominar nuestro libro de cabecera: Eterna Ruta 66. Obra original de Marie-Sophie Charles y Jean-Paul Naddeo, está traducido al castellano en Ediciones Timeo, y para el que suscribe estas líneas es la guía definitiva sobre la Mother Road. Que sí, que cuesta un pastón, que cuando me dijeron 21 € y vi el libro, me pregunté <<¿No está un poco sobrevalorado?>>; y es que es relativamente fino, pero es de tamaño cuaderno, y puedo decir que está plagado de cosas que no había encontrado en Internet. Podrá haber guías de Estados Unidos en toda su extensión, y bien gruesas, pero no he encontrado hasta ahora ninguna publicación temática acerca de la Ruta 66 tan completa como ésta. Y que conste que no trabajo para la editorial ni me pagan por esta publicidad; eso sí, se trata de una editorial pequeña y no sé si la tirada no ha sido muy grande, pero cuesta lo suyo hacerse con un ejemplar.

Cambiando de tercio aunque no de tema, hace mucho tiempo un muy buen amigo me recomendó una novela ambientada en la Ruta 66: En el camino, de Jack Kerouac, uno de los escritores más relevantes de la Beat Generation o Generación perdida (dudo que esa generación estuviese más perdida que la que se está generando ahora, los Ni-Ni o Ni-Ñatos) que refleja en parte de manera autobiográfica -bajo el pseudónimo de Sal Paradise- los viajes que hizo con sus amigos a lo largo de Los Estados Unidos durante su juventud, a finales de los años 40. Es el nítido espejo en el que se puede ver reflejada la gente que tiene ganas de vivir intensamente y que espera que el viaje de su vida siga su rumbo, aún sin estar éste establecido. Pero, sobre todo, refleja el sentimiento y el sentido por el que se realizan viajes de esta envergadura y por carreteras con tanta historia como la 66: Lo que importa no es el destino, la ciudad o el pueblo a visitar; lo que importa es realmente el camino, la metáfora de la vida, todo lo que te sucede en la carretera mientras estás viviendo; la velocidad con la que mucha gente entra y sale en tu vida, la importancia relativa que tienen todas las cosas para uno en su momento, las noches en las que todo vale, estar a gusto donde estás sin pensar en lo que has dejado o en lo que vendrá y sobre todo, saber que lo que estás haciendo es realmente lo que tú querías hacer. Junto con Las uvas de la ira, es el libro más representativo sobre esta ruta y sobre una generación que tan fielmente reflejada se vio en esas líneas.

De la Eterna Ruta 66 a En el camino, de la realidad a la ficción, dos perspectivas sobre un viaje que debería hacerse al menos una vez en la vida. Para saber lo que es sentirse libre, sentirse vivo, ver mucho y saber mucho. Un viaje que puede cambiar tu vida.

El principio del comienzo


Llegando un punto en esta vida en el que todo deja de ser nuevo para uno, se puede caer en el error de convertir tu existencia en un cuaderno donde siempre se escribe el mismo día una vez y otra vez. Para impedir que la vida se convierta en un devenir cuadriculado hay que tener, ante todo, ilusión por la misma. Proyectos y metas que hagan ver a uno que lo importante en esta vida no es estar vivo, sino vivirla.

Después de quitar el punto muerto a mi localización geográfica en 2006 y empezar a hacerme al cambio de marchas de erasmus en Roma, comprobé que la vida seguía más allá de donde alcanzaba mi vista y que quedarse quieto era algo así como vivir parando el tiempo.

Dispuesto a ampliar horizontes nace este blog como testigo directo de las andanzas que allá en el caluroso verano de 2010 correremos cinco amigos a lo largo de la geografía estadounidense. Faltan menos de cinco meses de un viaje cuya idea surgió hace apenas ocho meses, cuando en una noche calurosa en el Hard Pool Charly y yo decidimos que no nos podíamos volver a permitir pasar un verano más en Móstoles. Nos faltaban el dinero y las agallas de ponernos manos a la obra con un viaje de esta envergadura, pero lo fuimos ganando todo a base de una ardua búsqueda y mucho ahínco. John, Luke y Chusy se sumaron en el camino, y lo que pase desde hoy hasta el día en el que volvamos del Lejano Oeste intentaremos narrarlo en este soporte digital con la mayor celeridad posible. Porque sí, para compartir información y reflexiones contigo, por si estás leyendo esto que escribo y un día te pica a ti la idea de seguir nuestros pasos.

Arranquen motores.


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